El Cambio | El Observador

 

 

 

 

No se trata de cambiar a las personas sino de ampliar su capacidad de distinguir y con ello conseguir un observador diferente de la realidad, de su entorno y de sí mismo.


Como un observador nuevo, distinto del que era, mejora las capacidades que ya posee matizándolas o disipando los tintes que no las dejaban brillar, o adquiriendo alguna nueva que pasará a formar parte de los aprendizajes que se van incorporando en el camino personal y profesional.


Algunos apuntes del Cambio.

 

Durante el proceso el Coachee se sensibiliza y, mejorando su observación, mejora la calidad de su información; revisa y mejora también la fundamentación de sus juicios; sitúa sus dudas y el miedo en el lugar en el que le ayudan y no en el que le incapacitan; presta atención a la coherencia entre pensamiento / emociones / acciones para los resultados que desea; reconoce los mejores beneficios al hecho de aceptar la vulnerabilidad; se atreve a pedir y lo hará mejor porque admitirá su importancia; valora la escucha porque ha sido escuchado por su Coach y reconoce sus beneficios; será consciente del potencial de dar y recibir feedback correctamente.


Asoman con fuerza emociones como la satisfacción, sentirse capaz, estar ilusionado, disfrutar, celebrar, ... sencillamente porque se deja de pensar y actuar a la defensiva.


El poder del Cambio.


El cambio facilita al cliente llevar a cabo las acciones coherentes para conseguir el reto declarado y los objetivos intermedios. Si además es un aprendizaje consistente en su ser y en sus creencias, le servirá mejor y sin duda ampliará sus posibilidades y sus oportunidades.


Y además le sirve para algo muy importante también: cuando él se relaciona con su entorno de otra manera, el entorno cambia, la realidad que le rodea se modifica y quizá llegue a tener la maravillosa sensación de que «todo se alía para conseguir lo que desea».