La mirada del Otoño

 

Cuando pensé hacer una serie de reflexiones para Otoño encontré imágenes hechas con hojas, manualidades para niños, y, entre las que me gustaron, escogí unas cuantas para ilustrar entradas y post en las redes.


Esta de hoy me gusta especialmente porque el alce me mira.
Sostiene la mirada sin poner en ella ni un ápice de reproche.
Mira sin prisa como si mirarme fuera lo más importante para él.


No le urge comer; vence el deseo de picar la comida tentadora que tiene a la vista.
No habla porque parece esperar a que le cuente lo mío primero.
Tiene cara de bueno.
Mira a cuerpo limpio.


Tan tierno y tan seguro de que nada le puede pasar mientras me mira.
Me entrega su vulnerabilidad sin saber, ni plantearse siquiera, si soy cazador.


Por todo esto, cuando yo le miro lo que veo es un ser grande y valiente, que no necesita ni garras, ni dientes para defenderse.
Basta una confianza como la suya para desarmar a cualquier persona que desee mirar como él.

 

Adoración, 19 Octubre 2017.