El arte de "bienpensar"

 

 

Cayó un artículo en mis manos de Jose María Peláez atribuyendo a su padre, Fermín Peláez Velasco, (Director General del Banco Popular), una frase que me encantó y que desde entonces procuré hacer mía:

 

“Piensa mal y acertarás. Piensa bien y te quedarás corto”

 

¿Has probado a presumir la inocencia de los actos de los demás? ¿A dejar sus hechos libres del “aposta” , del “adrede”, “a propósito” y otras culpas…?

Es fabuloso! Nos permite ser felices al no sentirnos, por principio, blanco de agresiones personales y directas.

Ser “bienpensado” sencillamente nos hace invulnerables pues, mientras no se demuestre lo contrario, ni los dardos son envenenados ni son para nadie en particular. Para mí… tampoco.

Ser “bienpensado” es una fuente de paz, de buena sangre para todos los que están alrededor.

Ser “bienpensado” purifica el lenguaje y relaja el gesto porque hace innecesario vivir a la defensiva.

Ser “bienpensado” nos hace mejores personas y mejores compañeros de viaje.

Es un arte practicado, sobre todo, por personas muy, muy especiales.

 

Adoracion Romero - Octubre 2016