LA IMPORTANCIA DE REIR:

Para cuando escuchamos el imperativo del verbo reír y nada de nada nos hace gracia.

 

 

 

 

Qué poco agradables son los mensajes que nos invitan a reír cuando nos están yendo las cosas de pena. Cuando la felicidad juega al escondite y no la conseguimos encontrar ni en el trabajo, ni en los amigos, ni en familia. 

Dan ganas de decir al “mensajero feliz” que nos deje en paz, que no se entera de nada. Nos vienen a contar lo beneficios de reír y ser feliz, todo en el mismo paquete, sin importarles que la cara quede dibujada con boca de risa, ojos de pena y cejas de angustia.

 

¿Hacemos CONTRAPUNTO?

 

Pues ahí va una pregunta que puede llevarnos a un algo interesante:

¿Sonreír y ser feliz van juntos? ¿Depende una cosa de la otra?

 

Lo pregunto porque en el arte de ser feliz, la actitud personal tiene mucho peso, pero el entorno y las circunstancias también. Sólo hay que ver cómo la felicidad se esfuma cuando sufrimos una pérdida,  un despido, una deslealtad, una enfermedad … ¿adiós felicidad = adiós sonrisa?

 

Reir es vida para las personas ¿cómo podemos salvar nuestra risa de una felicidad “tocada" por lo que tantas veces está fuera de nuestro control? 

Tengo una respuesta posible: colocar nuestra risa en un lugar diferente, es decir, no hacerla depender de la Felicidad sino de la Alegría.

 

Poniéndola en la Alegría, la risa nacerá de todo lo bueno que tenemos dentro, de ese “por dentro” que se cocina en cada persona generando emociones limpias, que regalan sonrisas que ocupan la cara entera,  calentando la piel, iluminando los ojos. 

 

En los momentos de infelicidad que pasamos todos, más de uno nos propone reír como una gimnasia útil que consigue camuflarnos la cara de gorila, (que, por cierto y para el que no lo sepa, la cara de gorila se transparenta), y en este disimulo, relacionarnos mejor. Pero al final la falta de coherencia saldrá por algún sitio y cuando menos falta nos haga.  

 

No, la risa no es una herramienta, es una manifestación de la Alegría que es una cualidad del ser. Allí nace y es realmente fuerte, en la Alegría; de allí sale sin esfuerzo y es enteramente nuestra. No depende de cómo se porten los demás con nosotros porque no es una respuesta. Es más bien un manantial espontáneo. Es nuestro modo de ser y estar en el mundo. Simplemente habla del tipo de persona que somos y qué huella dejamos.

¿Que no eres feliz? ¿Te cuesta encontrar motivos para serlo? ¡No pasa nada! Te puedes dar permiso para no ser feliz y hasta para no saber cómo arreglarlo. Paciencia. Ya pasará, las circunstancias cambian, la adversidad no dura siempre.

 

¡Ahora bien! Lo que no podemos dejarnos robar es la Alegría, sea como sea el momento por el que estemos pasando. Se puede no ser feliz y ser alegre y ahí reside la risa/sonrisa que conquista todo lo que toca.  Os invito a pensarlo y descubrir ejemplos de ello. 

 

Yo pongo uno por abrir el melón: Película - La vida es bella - Es imposible que el padre protagonista sea feliz con la que le está cayendo encima, y sin embargo es una máquina de sonreír y de regalar alegría.

Te saldrán muchos ejemplos, y no de película sino de personas que están al lado. Haz la prueba.

 

Pon la sonrisa donde mejor germina, en la Alegría, y no necesitarás estar en tu mejor momento para tenerla a flor de piel, para ti y para todos.

 

¿Te apuntas al Contrapunto? 

 

Adoracion Romero

Diciembre 2018