Mi móvil se llama "Flor de Estufa" y no es indio americano.

 

Es el segundo "supermóvil" que se me muere entre los cuidados que le dedico, (no caídas, no golpes, no tirones del cable, sí funda, sí pantalla limpia, sí …). Es una “Flor de Estufa” a mi cargo.

Se me ha muerto por dentro, así que me invade una auténtica sensación de impotencia e injusticia aplicada.

A mí no me tocan móviles con agallas como los “gladiadores” que les tocan al resto de mi familia. Ahí están,  funcionando como campeones, con un celo en una esquina o cogiendo buena postura en la caída libre que va desde las manos de “mantequilla de Soria” hasta el suelo. Reluciendo con orgullo por un toque de saliva en la pantalla. Sin duda, superar este trato  les ha fortalecido y consideran  un desafío sobrevivir entre las garras de los míos.

A mi móvil, le daría un tortazo. Definitivamente el mimo le ha dejado flojo. Lo he mirado como para fundirlo y ni siquiera se ha dado cuenta.

Me he puesto manos a la obra explorando ofertas,  que no son ni buenas ni malas, ¡que ya no existen! He buscado el teléfono de pedir hora en el servicio técnico del quinto pino para que me certifiquen la defunción de mi dispositivo en estado de seguro vencido, (me dió tres meses y un día de felicidad. Un poquito roñoso sí ha sido el pobre).

Y mirando el ordenador con una cara hasta los pies, viendo saltar anuncios sin parar por algo que habré tocado mal algún día, he visto mi reflejo en la pantalla y se me ha encendido la bombilla:

-              ¡Saca algo bueno de esto Dorita! -

En este momento, a veinte minutos del incidente, me encuentro en un sitio acogedor, con un café con leche calentito, un croisant riquísimo, (uno grande, nada de dos minis), y con un boli deslizándose por mi cuaderno de tapa negra, contando mi caso.

Hacía mucho que no escribía una historia y confieso que había tenido algún pensamiento cruzado de que no se me ocurriría nada más nunca.

Me felicito por haber sabido salir del mal rollo que tenía, que además me iba a dejar el día hecho unos zorros.

-              ¡Gracias asqueroso móvil “Flor de Estufa”! Me has hecho una faena del cinco pero el café y el croisant me han venido al pelo. –

 

Adoración Romero – 29 de Enero de 2014