LUCES

 

Otro adornoooooo!!!

LUCES!!!!
No pueden faltar estas bombillas en ristra, para recordarnos, en nuestro proyecto, que vivimos y trabajamos conectados, que hoy es difícil plantearse nada en solitario, y que tenemos la posibilidad de apoyarnos en otros para llegar más lejos en todo lo que nos propongamos.
Las lucecillas viven apagadas y camufladas entre las ramas, difíciles de distinguir a simple vista. Ni se enchufan ni se encienden con pilas. Sólo brillan si pedimos ayuda y funcionan así:
¿Necesitamos ayuda para terminar un un trabajo? ¿necesitamos consejo? ¿ayuda para poder avanzar? ¿para mantenernos alegres cuando algo sale mal?…
Cada una bombilla tiene en su interior el nombre de una persona y el modo en el que nos puede ayudar. Al pedir lo que necesitamos se encienden tantas luces como personas nos pueden apoyar, mostrándonos un montón de posibilidades y combinaciones entre ellas, ampliando nuestro horizonte, iluminando el camino que nos conduce a la meta.
Como toda magia, el encendido de las bombillas sólo funciona si confiamos en los demás y se mantiene iluminado si agradecemos la ayuda que nos prestan. Sin gratitud, las luces que se encendieron un día se apagarán. Para siempre.
Un arbol de deseos iluminado es señal de que esta lleno de ideas, de colaboración y de esfuerzo compartido.
Tu árbol tiene un montón de luces camufladas deseando que les pidas lo que necesitas. No lo dudes!! Enciende tu Arbol!!

Adoración Romero - Diciembre de 2016