SON CUENTOS MUY CORTOS PORQUE TU TIEMPO ES ORO

Tú puedes conseguir que algo en tu vida empiece a ser diferente



 

Ve bajando con el ratón y encuentra un cuento que te inspire!!

(La Semilla del EmperadorLa puerta misteriosa | El Cuento del Elefante y Seis Ciegos | El Carpintero RealLa fábula del frasco de cristalEl collar de perlasLa luciérnaga y la serpiente | La sabiduría del Rey Salomón | El escolar perezoso | El velatorio | El hombre virtuoso | El jardín del rey | El cargador de piedras | Lo hizo porque nadie le dijo que era imposible | El cuento del granjero | Desayuno | Las dos ranas | )


 

 

 

La semilla del emperador

 

‘Hace muchos años había un emperador en China que no tenía hijos y, que viendo su fin acercarse, debía elegir su sucesor.

Hizo llamar de todo el reino a tantos niños como fuera posible. Miles de ellos se presentaron en palacio y se reunieron en los terrenos anexos para asistir a lo que el emperador les quería decir. 

Y se sorprendieron cuando este les dijo que quería elegir a sus sucesor entre todos ellos. Les daría a cada uno una semilla. Y debían volver a sus pueblos y aldeas, plantar la semilla en una maceta y cuidarla durante un año. Tras ese año todos volverían a reunirse en palacio. Y el emperador juzgaría al que tuviera mejores cualidades para convertirse en su sucesor.

Uno de los niños que recibió la semilla era Ling, quien al volver a su pueblo fue ayudado por su madre para elegir un tiesto, poner un poco de tierra en él con la semilla enterrada. Y Ling empezó a regar el tiesto y a cuidarlo con la mayor dedicación posible.

Una vez por semana, los niños de su pueblo se reunían para comparar la evolución de sus plantas. Después de una semana ya había signos de vida en casi todas las macetas menos en la de Ling y algunos otros pocos niños. Pasaron las semanas y Ling siguió proporcionando sus mejores cuidados a su semilla, regándola cada día.

Al cabo de unos meses casi todas las macetas estaban imponentes. Algunas tenía pequeños árboles, otras algunos arbustos, y había otras con flores. Y el pobre Ling estaba frustrado porque nada brotaba de su maceta, por mucho cuidado e interés que ponía. Era el hazmerreír de los otros niños, que se burlaban de él.

Ling siguió cuidando su semilla cada día, regándola sin descanso. Y pasó el año y era momento de volver a palacio para ver al emperador para que tomara la decisión sobre quién sería su heredero.

Y Ling estaba ansioso y angustiado; pero ya no por no poder ser elegido el heredero, sino por si lo castigaban por no haber conseguido hacer crecer nada. Ellos no sabrían que la había regado todos los días, que durante todo el año la había cuidado con denuedo. Le preocupaba que pensaran que era un vago, o un inepto.

Su madre, mirándole a los ojos, le dijo que debía ir, cualesquiera que fueran las consecuencias. Los otros pocos niños que no habían conseguido que nada creciera decidieron que eran mejor no ir. Querían evitar la furia del emperador. Pero allá fue Ling a mostrar su maceta sin nada más que un poco de tierra húmeda.

Cuando volvieron a juntarse todos había algunas plantas hermosísimas y frondosas, de muchos tipos diferentes. Y todos se preguntaban quién sería el escogido para suceder al emperador. Cuando el emperador llegó a Ling y vio la maceta vacía le pregunto que qué había pasado. Y este le respondió, nervioso, que aunque la había regado cada día no consiguió que apareciera nada.

Tras acabar toda la revisión de las macetas, el emperador se puso frente a todos los niños y les felicitó por sus esfuerzos. Les dijo que estaba claro que muchos de ellos tenían mucho interés en convertirse en el próximo emperador, y que harían cualquier cosa para lograrlo.

Y tras toda esta evaluación decidió quedarse con Ling, el único chico que vino con la maceta vacía. Y dijo que hacía un año que les dio a todos una semilla hervida; una semilla esterilizada. Y ahora se encontró con miles de plantas y con solo una maceta vacía. 

La integridad y el coraje son las dos cualidades más importantes para sucederme, dijo, como emperador del reino. Y tras esta prueba no me cabe duda de que Ling es quien mejor las representa, por lo que será mi heredero.

 

(En el blog de Pablo Tovar - 2 de Noviembre de 2016)

La puerta misteriosa

 

"Y tú, ¿en qué miedo vas a descubrir que eres valiente”.

 

 

“Cuentan que hace muchísimos años hubo un emperador muy temido en toda su comarca. Vivía en una tierra que siempre permanecía en guerra y siempre hacía muchos prisioneros. En lugar de acabar con su vida los llevaba hasta un lugar dentro de una sala en la que estaban distribuidas diferentes celdas, en un lado, y en el otro, había una enorme e impresionante puerta de hierro. Sobre esa puerta había figuras grabadas con calaveras llenas de sangre y otros dibujos atemorizantes. El emperador, en la sala, hacía que todos los prisioneros formaran un círculo y entonces les decía… “Os doy la oportunidad de elegir entre permanecer en vuestra celda o bien iros por esa misteriosa puerta”. La elección de todos los prisioneros era quedarse en sus celdas de la cárcel antes que cruzar la puerta que tanto les atemorizaba. Cuando acabó la guerra, un soldado que siempre se encontraba muy cerca del emperador se acercó hasta él para consultarle: -“Mi emperador, ¿puedo hacerle una pregunta?” El emperador contestó que sí. -“He tenido siempre la curiosidad de saber que había del otro lado de esa puerta tan aterradora. ¿Podría usted decírmelo?” El soberano le dijo: “Acércate a la puerta, ábrela y mira tú mismo”. Sigilosamente, y con mucho temor, el soldado llegó hasta la misteriosa puerta, comenzó a abrirla y a medida que iba empujándola empezó a iluminarse todo el recinto con los rayos del sol que entraban… y quedó sorprendido porque la puerta daba hacia un enorme camino que le permitiría la libertad a todo aquél que se animara a cruzarla. Ante su admiración, el soldado dirigió su mirada hacia el emperador en el momento en que éste le argumentaba: “Ellos solos debían elegir; esa era la oportunidad que yo les brindaba, pero ante el temor de abrir la puerta misteriosa, preferían la seguridad de la cárcel, la seguridad de lo conocido”.  

 

(Extraído de un post de Luis Galindo - Twitter - 1 Junio de 2016)

 

 

 

El cuento del Elefante y Seis Ciegos

 

Érase una vez seis ciegos junto a un elefante que no podían ver.

Se les permitió tocarlos y se les pidió que adivinaran qué era aquello.

“A quien palpó el costado le pareció una pared.
Quien empezó por el colmillo lo confundió con una lanza.
El que se aferró a la trompa vió en él una serpiente.
El que acarició la rodilla quedó convencido de estar en un árbol. Quien tocó la oreja seguro estuvo de tocar un abanico.
Y al sexto, agarrado a la cola, nadie le pudo convencer de que no era una soga.”

(Cuento Indu)

 
 

 

 

 

EL CARPINTERO REAL

 

Erase una vez un Rey que mandó llamar a su presencia al mejor carpintero del reino.

 

Le pidió que, al día siguiente, le llevara una caja de música para la Reina y que trajera consigo la herramienta más valiosa con la que contara en su taller.

 

El carpintero fue al bosque a buscar la madera más noble, y pensativo, fue camino de su taller. Allí reunió a sus herramientas y les contó lo ocurrido retirándose a descansar un rato.

 

Las herramientas se reunieron en asamblea para decidir  entre ellas cual merecía acompañar al carpintero a la presencia del Rey.

 

El martillo cogió la palabra y con la fuerza de sus golpes se propuso como candidato. Las demás herramientas lo excluyeron porque golpeaba a diestro y siniestro y era muy ruidoso. 

El martillo aceptó a condición de que también se excluyera a la sierra por enseñar los dientes y cortar violentamente lo que se pusiera a su alcance.

La sierra aceptó a condición de que se excluyera al tornillo  por dar tantas vueltas y vueltas sobre si mismo.

El tornillo aceptó a condición de que el metro no fuera el elegido, porque medía todo y a todos y quería que se ajustasen a su medida.

El metro aceptó a condición de que la lija tampoco fuera por áspera y trato difícil

 

El carpintero despertó, y manos a la obra construyó con todos la caja más preciosa de cuantas el Rey pudo soñar.

 

En sus manos expertas:

 

El martillo golpeó firme y preciso / la sierra perfiló libre de astillas / el metro calculó las medidas perfectas / el tornillo penetró exacto y consolidó con firmeza la caja y la lija suavizó la madera hasta parecer de seda.

 

Acabada la obra, el Carpintero se sintió orgulloso y agradecido a sus herramientas las cogió una a una y las metió en su morral para que todas fueran presentadas al Rey y pudieran brillar a sus ojos.

 
(Adaptación de Adoración Romero - Storytelling del vídeo de herramientas)

La fábula del frasco de cristal.

 

 

En uno de sus frecuentes paseos matinales, un experimentado maestro se detuvo en una sombra frente al mar con un grupo de discípulos. Saco de una mochila un gran frasco de cristal y media docena de piedras que, tras colocar cuidadosamente una tras otra dentro del frasco cabían exactamente hasta llenarlo.

Y entonces pregunto a sus discípulos: ‘¿está lleno este frasco?’ A lo que el grupo contestó al unísono que sí. Entonces el maestro, mostrando su peculiar sonrisa, sacó un saquito de grava de la mochila y comenzó a verterla dentro del frasco sobre las piedras a la vez que lo iba agitando con suavidad, de modo que la grava iba cayendo entre las piedras. Y cuando ya no pudo meter más grava en el frasco les volvió a preguntar: ‘¿Está lleno el frasco?’

Y el grupo respondió que posiblemente no. Y así fue como el maestro sacó de su mochila un saquito de fina arena que cuidadosamente fue metiendo en el frasco mientras lo agitaba suavemente por entre las piedras y la grava. Una vez que no cabía más arena fina volvió a preguntarles: ‘¿Está lleno este frasco?’ Y esta vez todos dijeron que seguro que no.

Y entonces sacó una botella de agua, vertiendo el líquido poco a poco en el frasco hasta que el agua estaba a punto de rebosar por el borde. En ese momento depósito el pesado frasco en el suelo y les preguntó a sus discípulos: ‘¿Cuál es la enseñanza que podemos extraer de esto?’

A lo que un discípulo respondió: ‘que no importa cuán ocupado estés, porque si trabajas duro y te esfuerzas siempre podrás hacer más de lo que haces’. A lo que el maestro replicó: ‘esa es una conclusión equivocada y peligrosa. La verdadera enseñanza que hoy probamos es que si no metemos las piedras en el frasco al principio, luego ya no es posible hacerlo.

 
(Extraído de artículo de managment de Pablo Tovar)

El Collar de perlas (cuento adaptado)

 

Cuenta la historia que una pequeña niña se aproximó a la joyería y pidió ver un hermoso collar azul que había visto en el escaparate. ‘Es para mi hermana’, dijo. El dueño del local preguntó: ¿Cuánto dinero tienes, pequeña? La niña extrajo de su bolsillo un pañuelo con unas pocas monedas y dijo con tristeza: ‘Sabe, desde que nuestra madre murió, mi hermana me ha cuidado con mucho cariño y la pobre nunca tiene tiempo para ella.  Hoy es su cumpleaños y estoy segura que ella estará feliz con este collar, porque es justo del color de sus ojos’. El señor de la tienda le sonrió a la niña y se fue a la trastienda y envolvió el regalo en un bellísimo papel plateado y le añadió una cinta azul. Volvió con el paquete y se lo entregó a la pequeña diciéndole: ‘Toma, llévalo con cuidado’. Ella se fue feliz saltando calle abajo. Pero no había terminado el día cuando una encantadora joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró a la joyería. Colocó sobre el mostrador el paquete desenvuelto y preguntó: ‘¿Este collar fue comprado aquí?’. El dueño respondió con una respetuosa sonrisa: ‘Así es, este collar es una de las piezas especiales de nuestra colección exclusiva y en efecto, fue comprado aquí esta mañana'. La hermosa muchacha volvió a hablar: ‘Pero mi hermana sólo tenía algunas monedas que ha juntado haciendo muñecas de trapo con ropa vieja, y ella simplemente no tendría dinero suficiente para pagarlo’. El hombre tomó el estuche, rehízo el envoltorio casi ceremoniosamente, y con mucho cariño colocó de nuevo la cinta, diciendo mientras se lo devolvía a la joven: ‘Su pequeña hermana pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar: ella dio todo lo que tenía…

(Adaptación del cuento El collar de perlas, del libro «El silencio del hombre», de Pedro Alonso) - Bernardo Tamagnini en Linkedin el 1 de Nov. 2015

 

La luciernaga y la serpiente

 

Una serpiente estaba persiguiendo a una luciérnaga. Cuando estaba a punto de comérsela, ésta le dijo: "¿Puedo hacerte una pregunta?" La serpiente respondió: "En realidad nunca contesto preguntas de mis víctimas, pero por ser tú te lo voy a permitir".

Entonces la luciérnaga preguntó: "¿Te he hecho algo?"

"No", respondió la serpiente.

"¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?", preguntó la luciérnaga". 

"No", vlvió a responder la serpiente.

"Entonces, ¿por qué me quieres comer?", inquirió el insecto.

"Porque no soporto verte brillar", respondió la serpiente.

 

(El envidioso, del libro "Gente Tóxica" Bernardo Stamateas)

 

 

 

 

 

 

La sabiduría del Rey Salomón

 

Cuenta la leyenda que Salomón que en aquellos tiempos era joven e inexperto, estaba muy preocupado por la corona que pronto sería suya, le rogó a su padre que le dejara algo que pudiera serle de ayuda en tiempos de crisis. Su padre le dio un joyero que contenía una moneda. “Cuando te encuentres en aprietos, abre este estuche y mira la cara de la moneda. Pero cuando te encuentres en la cima del bienestar, vuelve a abrirla, dale la vuelta y mira el lado opuesto”. Los años pasaron y Salomón se encontró asediado por problemas graves, estaba abatido y apesadumbrado cuando recordó el consejo de su padre y abrió el joyero. En la cara de la moneda leyó las palabras hebreas: Gam zeh ya’avor que significan “Esto también pasará” Reconfortado por el mensaje, volvió a tomar el control de su destino, con confianza y decisión consiguió recuperar su trono y su riqueza. Otra vez en la cima de la gloria pensó de nuevo en la moneda y en su reverso. Si en los tiempos difíciles le había ayudado a superar todos los obstáculos cual podría ser el mensaje que la moneda encerraría para los momentos de gloria? Salomón abrió el joyero, tomó la moneda le dio la vuelta y leyó: “Gam zeh ya’avor” , “Esto también pasara” y así fue como Salomón se convirtió realmente en el ser humano más sabio de todos los tiempos.

 

(Cuento extraído del post de Antonia Arevalo - "Ésto tambien pasará " )

Jaques Prévert (1900-1977) - del libro de poemas Paroles, 1946 -

Versión de Aldo Pellegrini 


El escolar perezoso

 Dice no con la cabeza

 pero dice sí con el corazón

 dice sí a lo que quiere

 dice no al profesor

 está de pie

 lo interrogan

 le plantean todos los problemas

 de pronto estalla en carcajadas

 y borra todo

 los números y las palabras

 los datos y los nombres

 las frases y las trampas

 y sin cuidarse de la furia del maestro

 ni de los gritos de los niños prodigios

 con tizas de todos los colores

 sobre el pizarrón del infortunio

 dibuja el rostro de la felicidad.


 

"El mundo es como un espejo, que devuelve a cada persona, el reflejo de sus propios pensamientos" Rubin Swarma

 

 

Murió la persona que impedía tu crecimiento:           

El Velatorio


Un día, cuando los empleados llegaron a trabajar, encontraron en la recepción un enorme letrero en el que estaba escrito:
"Ayer falleció la persona que impedía el crecimiento de Usted en esta empresa. Está invitado al velatorio, en el área de deportes".
Al comienzo, todos se entristecieron por la muerte de uno de sus compañeros, pero después comenzaron a sentir curiosidad por saber quién era el que estaba impidiendo el crecimiento de sus compañeros y la empresa.
La agitación en el área deportiva era tan grande que fue necesario llamar a los de seguridad para organizar la fila.
Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba:
¿Quién será que estaba impidiendo mi progreso? ¡Qué bueno que el infeliz murió!!
Uno a uno, los empleados agitados se aproximaban al ataúd, miraban al difunto y tragaban seco.
Se quedaban unos minutos en el más absoluto silencio, como si les hubieran tocado lo más profundo del alma.
Pues bien, en el fondo del ataúd había un espejo, ...cada uno se veía a si mismo.... con el siguiente letrero:
"Sólo existe una persona capaz de limitar tu crecimiento: ¡TU MISMO!"

 

 (fuente internet – autoría sin asignar)

 

"Nunca dejemos de luchar hasta el último momento.

En momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento".    

(Albert Einstein)

 

El hombre virtuoso:


Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de asesinato. El culpable era una persona muy influyente del reino, y por eso desde el primer momento se procuró hallar un chivo expiatorio para encubrirlo. El hombre fue llevado a juicio y comprendió que tendría escasas oportunidades de escapar a la horca. El juez, aunque también estaba confabulado, se cuidó de mantener todas las apariencias de un juicio justo. Por eso le dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo, voy a dejar tu suerte en manos de Dios: escribiré en dos papeles separados las palabras 'culpable' e 'inocente'. Tú escogerás, y será la Providencia la que decida tu destino”. Por supuesto, el perverso funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: “Culpable”. La víctima, aun sin conocer los detalles, se dio cuenta de que el sistema era una trampa. Cuando el juez le conminó a tomar uno de los papeles, el hombre respiró profundamente y permaneció en silencio unos segundos con los ojos cerrados. Cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y, con una sonrisa, tomó uno de los papeles, se lo metió a la boca y lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon. —Pero, ¿qué ha hecho? ¿Ahora cómo diablos vamos a saber el veredicto? —Es muy sencillo —replicó el hombre—. Es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué. Con refunfuños y una bronca muy mal disimulada, debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.
 
(Fuente internet - Foro Literatura y Comics: Cuentos cortos para reflexionar - Autor sin atribuir)

 

 

 

 

DISFRUTAR LA SUERTE DE SER QUIEN ERES DESDE HOY MISMO

 

 

 

 

 

El Jardín del Rey

 

(Un cuento

 

"Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.

La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces encontró una planta, una Fresia, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó:

- ¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?

- No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado.


En aquel momento me dije: -Intentaré ser Fresia de la mejor manera que pueda-.
Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mirate a vos mismo. No hay posibilidad de que seas otra persona. Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por ti, o puedes marchitarte en tu propia condena"...

                                                                                                                 

de Jorge Bucay)

 

 "Puede que perdonar no nos haga ser más felices, pero si más libres."

(RT - @mars_galaxy)

 

 

 

El cargador de piedras

 

Una maestro propuso a sus discípulos el siguiente relato:

- “Un hombre que iba por el camino tropezó con una gran piedra. La recogió y la llevó consigo. Poco después tropezó con otra. Igualmente la cargó. Todas las piedras con que iba tropezando las cargaba, hasta que aquel peso se volvió tan grande que el hombre ya no pudo caminar. ¿Qué piensan ustedes de ese hombre?”

- “Que es un necio”, respondió uno de los discípulos. “¿Para qué cargaba las piedras con que tropezaba?”

Dijo el maestro:

- “Eso es lo que hacen aquellos que cargan las ofensas que otros les han hecho, los agravios sufridos, y aun la amargura de las propias equivocaciones. Todo eso lo debemos dejar atrás, y no cargar las pesadas piedras del rencor contra los demás o contra nosotros mismos. Si hacemos a un lado esa inútil carga, si no la llevamos con nosotros, nuestro camino será más ligero y nuestro paso más seguro.”

 

(fuente internet - ABCoach)

 

 

 

 

Lo imposible se puede alcanzar. Solo se tarda un poco más.

 

 

 

 

 

Lo hizo porque nadie le dijo que era imposible

 

Había una vez dos niños que patinaban sobre una laguna helada. Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación. De pronto, el hielo se reventó y uno de los niños cayó al agua, quedando atrapado. El otro niño, viendo que su amigo se ahogaba bajo el hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró romper la helada capa, agarró a su amigo y lo salvó.

Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaban cómo lo hizo, pues el hielo era muy grueso.

- “Es imposible que lo haya podido romper con esa piedra y sus manos tan pequeñas”, afirmaban.

En ese instante apareció un anciano y dijo:

- “Yo sé cómo lo hizo”.

- “¿Cómo?”

- “No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo”.

 

(fuente internet - ABCoach)

 

 

 

Estar inmersos en la situación dificulta ver la solución.

 

 

 El cuento del granjero

"Erase una vez un granjero muy preocupado y extremadamente atareado (vamos, como solemos estar todos normalmente), pues se le escapaban diariamente muchas gallinas del corral. El hombre corría y corría persiguiéndolas, y no tenía ni un segundo libre para descansar. Un señor que pasaba por allí, al verle correr le dijo:
- Oiga, ¡que tiene usted un agujero en la valla y por ahí es por donde se le escapan las gallinas!
- ¿Y qué pretende usted que haga? - dijo el granjero.
- Pues que arregle la valla.
- ¡No puedo! ¿Es que no ve que no tengo tiempo porque estoy todo el rato persiguiendo a las gallinas?"

 

(Fuente internet - El blog de la motivación y la superación)

 

 

 

Las creencias limitantes son esos juicios de los que estamos particularmente convencidos, que se funden con el pensamiento y se adueñan de nuestro futuro.

Cuando no estemos en el futuro que hemos soñado quizá estemos atenazados por una creencia sofocante.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 EL LOCO QUE CAMINABA SOBRE LAS DOS PIERNAS.

 

 

Cuenta una historia que el joven rey de un imperio lejano se cayó un día de su caballo y se rompió las dos piernas. A pesar de disponer de los mejores médicos, ninguno consiguió devolverle la movilidad. No le quedó más remedio que caminar con muletas. Debido a su personalidad orgullosa, mandó publicar un decreto por el cual se obligaba a todos los habitantes a llevar muletas. Las pocas personas que se rebelaron fueron arrestadas y condenadas a muerte. Desde entonces, las madres enseñaron a sus hijos a caminar con muletas en cuanto comenzaban a dar sus primeros pasos.

el monarca tuvo una vida muy longeva, muchos habitantes desaparecieron llevándose consigo el recuerdo de los tiempos en que se andaba sobre las dos piernas. Años más tarde, cuando el rey finalmente falleció, los ancianos que todavía seguían vivos intentaron abandonar sus muletas, pero sus hue­sos, frágiles y fatigados, se lo impidieron. A veces trataban de contarles a los más jóvenes que años atrás la gente solía ca­minar sin utilizar ningún soporte. Pero los chicos solían reírse de ellos.

Movido por la curiosidad un día el jóven intentó caminar por su propio pie, tal y como los ancianos le habían contado. Al caerse al suelo, pronto se convirtió en el hazmerreir de todo el reino. Sin embargo poco a poco fue fortaleciendo sus entumecidad piernas, ganando agilidad y solidez, lo que le permitió dar varios pasos seguidos. Su conducta empezó a desagradar al resto de sus habitantes. Al verlo pasear, la gente dejó de dirigirle la palabra. Y el día que el jóven comenzó a correr y saltar, nadie lo dudó; todos creyeron que se había desquiciado por completo.

En aquel reino, donde todo el mundo sigue llevando una vida limitada con muletas, al jóven se le recuerda como el "loco que caminaba sobre sus dos piernas".

(Fuente Internet de Borja Vilaseca -Fragmento de "Que cambien los demas" - Enlace directo en http://blocjoanpi.blogspot.com.es/2012/07/que-cambien-los-demas-borja-vilaseca)

 

 


 

 

 

 

 

ELEGIR es el milagro que hace nuestro todo lo que nos viene despues.

  

 

ELEGI LA VIDA 

 

No quise dormir sin sueños:

y elegí la ilusión que me despierta,

el horizonte que me espera,

el proyecto que me llena,

y no la vida vacía de quien no busca nada,

de quien no desea nada más que sobrevivir cada día. 

 

No quise vivir en la angustia:

y elegí la paz y la esperanza,

la luz,

el llanto que desahoga, que libera,

y no el que inspira lástima en vez de soluciones,

la queja que denuncia, la que se grita,

y no que que se murmura y no cambia nada.

 

No quise vivr cansado:

y elegí el descanso del amigo y del abrazo,

del camino sin prosas, compartido,

y no parar nunca, no dormir nunca.

Elegí avanzar despacio, durante más tiempo,

y llegar más lejos,

habiendo disfrutado del paisaje. 

 

No quise huir:

y elegí mirar de frente,

levantar la cabeza,

y enfrentarme a los miedos y fantasmas

porque no por darme la vuelta volarían.

 

No pude olvidar mis fallos: 

pero elegí perdonarme y quererme,

llevar con dignidad mis miserias

y descubrir mis dones;

y no vivir lamentándome por aquello que no pude cambiar,

que me entristece, que me duele,

por el daño quie hice y el que me hicieron.

Elegí aceptar el pasado.

 

No quise vivir solo:

y elegí la alegría de descubrir a otro,

de dar, de compartir, y no el resentimiento sucio que encadena.

Elegí el amor.

Hubo mil cosas que no elegí, que me llegaron de pronto

y me transformaron la vida.

Cosas buenas y malas que no buscaba,

caminos por los que me perdí,

personas que vinieron y se fueron,

una vida que no esperaba.

Y elegí, al menos, como vivirla.

Elegí los sueños para decorarla,

la esperanza para sostenerla,

la valentía para afrontarla.

 

No quise vivir muriendo:

y elegí la vida

Así podré sonreir cuando llegue la muerte,

aunque no la elija...

...porque moriré viviendo.

 

Rudyard Kipling

Jaques Prévert – 1900-1977 - Del Libro de Poemas Paroles

 

 

Desayuno

Echó café
en la taza.
Echó leche
en la taza de café.
Echó azúcar
en el café con leche.
Con la cucharilla
lo revolvió.
Bebió el café con leche.
Dejó la taza
sin hablarme.
Encendió un cigarrillo.
Hizo anillos
de humo.
Volcó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme.
Sin mirarme
se puso de pie.
Se puso
el sombrero.
Se puso
el impermeable
porque llovía.
se marchó
bajo la lluvia.
Sin decir palabra.
Sin mirarme.
Y me cubrí
la cara con las manos.
Y lloré.



 

A veces lo que parece un LIMITE, acaba PONIENDOSE A FAVOR. 

 

 

El cuento de las dos ranas (anónimo)

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.
Cuando vieron cuan hondo éste era, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.
Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.
Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serian inútiles.
Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió, se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.
Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenia caso seguir luchando. Pero la rana salto cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo.
Cuando salió, las otras ranas le dijeron: "nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos". La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.